Auditoría integral e instalación de un sistema híbrido vela-motor para reducir emisiones y costes operativos.
El ferry de pasajeros "Costa Azul", operando una ruta interinsular, enfrentaba costes de combustible prohibitivos y una creciente presión regulatoria para reducir su huella de carbono. El armador buscaba una solución técnica viable que no comprometiera la fiabilidad del servicio. Nuestra tarea fue realizar una auditoría de seguridad marítima completa del casco y los sistemas existentes, y diseñar un sistema de propulsión auxiliar de vela técnica que se integrara con la planta motriz diésel.
El enfoque se basó en tres pilares: un análisis estructural detallado mediante escaneo láser para evaluar la viabilidad de instalar mástiles y aparejos; la simulación computacional de fluidos (CFD) para optimizar el diseño de las velas rígidas y su interacción con el casco; y la selección de un sistema de instrumentación y control que permitiera una operación semiautomática, minimizando la carga de trabajo de la tripulación.
La implementación incluyó la instalación de dos mástiles de aleación de aluminio de alta resistencia, equipados con velas de ala plegables y un sistema hidráulico de control. Se integró una nueva red de sensores (anemómetros, GPS diferencial, inclinómetros) y una consola de navegación central que procesa los datos en tiempo real para sugerir el ajuste óptimo de las velas, sincronizado con la gestión de la potencia del motor.
Los resultados superaron las expectativas: una reducción del 22% en el consumo de combustible en las condiciones de viento predominantes de la ruta, lo que se traduce en un ahorro anual significativo y una disminución equivalente de emisiones de CO₂. El sistema obtuvo la certificación de la sociedad de clasificación correspondiente, confirmando el cumplimiento de todas las normativas internacionales de seguridad. El proyecto no solo modernizó la embarcación, sino que también la posicionó como un referente de transporte marítimo sostenible en la región.